martes, 5 de julio de 2011

Organización del trabajo y subjetividad

Existen numerosos textos sobre la organización del trabajo y su articulación con la subjetividad, Aubert y Gaulejac (1993) plantean los diferentes modelos de organización del trabajo y el tipo de adhesión que cada uno promueve.
En particular, ponen el énfasis en las organizaciones cuyo principio rector es la excelencia y la figura tipo el manager.
Examinan la organización managerial, en la que se propone un ideal común, sostenido en un conjunto de creencias y principios, tales como la preocupación por la persona, dar el mejor servicio al cliente, la búsqueda de la calidad y la sintonía entre progreso social y económico. En este universo la empresa se afirma como un polo generador de identidad a la par que se debilitan otras referencias sociales.
En esta identidad se le ofrece al trabajador la posibilidad de ser su propio patrón lo cual concluiría en la paradoja de un individuo liberado de toda atadura pero desprovisto de su individualidad. El conflicto entre control y resistencia deja de desplegarse en el escenario de la empresa y pasa a producirse en el interior del sujeto. La adhesión, en este tipo de empresas, consiste en suprimir la distancia taylorista entre el trabajador y la empresa. "El trabajador –dicen- tiene que volverse empresa".

Aubert y Gaulejac, entonces, describen el tipo de organizaciones de la excelencia y el tipo de imperativos que se derivan de ellas, tales como estar motivado, ser el mejor, ser "mi propio patrón", la realización individual. Estas aspiraciones lograrían sustituir la obligatoriedad del trabajo por el amor a la empresa a través de mecanismos no de "hacer hacer" sino de "hacer querer" (2). No obstante, también se preguntan si efectivamente se trataría de amor y concluyen que no , es una sentimiento distinto:el profundo apego.

Por esta vía quedaría estructurado un sistema de creencias que obstaculiza la expresión externa de los conflictos, por lo que la contradicción resultante permanece en el nivel individual. Los autores recogen frases de directivos entre las que se destacan "estás condenado a triunfar", "en esta empresa estás obligado a expresar tu opinión libremente", "¡cuánto más tiempo ganamos, menos tiempo tenemos!". Puede advertirse en esta muestra discursiva la presencia de exigencias paradojales. 

 Desde marcos teóricos heterogéneos y en diversos campos de aplicación se han estudiado los tipos y efectos de las diversas lógicas contradictorias En general, todos coinciden en que no se trata de órdenes simplemente contradictorias sino que las mismas atrapan al sujeto entre dos afirmaciones que, por un lado, se excluyen mutuamente y, por otro, no pueden resolverse por la sola supresión de uno de los términos.
 Resulta elocuente una publicidad gráfica recientemente aparecida cuyo texto dice "en la nueva economía de Internet el temor al fracaso es reemplazado por el pánico al éxito". La ligazón entre éxito –meta a alcanzar- y pánico pone en evidencia un tipo de desarrollo afectivo que impregna la organización del trabajo al tiempo que expresa un bienestar imposible.

Pensar que las organizaciones generan paradojas no es lo mismo que suponer que produzcan patologías tales como esquizofrenia, depresión, etc. La relación entre organización del trabajo y salud mental encuentra en este punto un debate muy interesante. Dejours se ha preguntado si existen trastornos mentales específicos determinados por un trabajo en particular o bien si el trabajo contribuye a la aparición de trastornos mentales que no son específicos.
A la primera pregunta responde negativamente .Entre el estado de descompensación (trastorno mental conocido: esquizofrenia, histeria, depresión, etc.) y el bienestar psíquico existe una zona intermedia en la que aparecen ciertas manifestaciones o perturbaciones que pueden ponerse en relación con el trabajo. Dejours ha optado por denominar a esa zona estado de malestar psíquico, intermedio entre la salud y el trastorno mental.

 Es decir, los elementos conjugados son el trabajo, la organización y una zona psíquica de sufrimiento.

Es notable el papel y la importancia que los distintos autores asignan a los mandos medios, quienes serían los que cumplen la función de transmitir las contradicciones organizacionales. Dessors y Molinier (1994) se refieren al management por medio de la mentira según el cual los supervisores funcionan como un engranaje entre los imperativos económicos y los problemas que se plantean en el terreno.

 Las mentiras, a las que "justifican" en tanto permitirían llevar a cabo la tarea (promesas de promoción, etc.) aun cuando saben que resultarán incumplibles, disfrazan el hecho de que cada vez exigen más con cada vez menos recursos.



Fuente:Psicomundo. Espacios temáticos: Trabajo y Psicoanálisis. "Redimensión del concepto de estrés a la luz del psicoanalisis. Sebastian Plut.( Extracto)
 

miércoles, 27 de abril de 2011

Dos caras de la misma moneda: El Síndrome del Burn out y la desocupación (Segunda Parte)

La desocupación es cada vez mayor entre los jóvenes de hasta 35 años, inclusive en ciertas profesiones y tareas se los considera “viejos”, a pesar de tener un nivel de educación de posgrado.
Un joven me decía “Tengo que cambiar de trabajo porque estoy mal remunerado
a pesar de tener el mejor master del país, es increíble que a los 36 años me sienta más viejo que mi padre”.
Una muchacha de 29 años, diseñadora de indumentaria, se consideraba “fuera del mercado laboral” porque la competencia en su rubro era tan feroz que sus ingresos mermaron al límite de no poder pagar el alquiler y la manutención de su hogar.
La clase media ha sido diesmada a lo largo de los últimos años, quedando claramente delimitado en lo socio-económico: “Los pobres y los ricos”.
La pobreza se ve en las calles de las grandes ciudades y en el interior del país, de manera tal que las políticas económicas sólo muestran un nivel de “aparente populismo”, mientras, en realidad, condenan a la civilidad a un derrumbe cada vez más notorio y a un resquebrajamiento de aquellos referentes morales que alguna vez le dieron la consistencia y la confianza de que vivíamos en un país con un porvenir democrático y que, alguna vez, por sus condiciones geográficas, riquezas naturales, variedad de climas y mano de obra inteligente, podríamos ocupar un lugar destacado entre las naciones del mundo.
La desocupación entre las personas mayores de 45 años (hombres y mujeres) nos obliga a pensar cuáles serían las vías más operativas, para evitar males mayores y la destrucción de hogares con niños, jóvenes, y ancianos de manera que la desocupación no sea otro “burn out” que conduzca nefastamente a la delincuencia, a veces ligada a la desesperación por sobrevivir.
Pareciera que es fácil describir lo que sucede en la Argentina hoy.
En cambio, deberíamos pensar que la forma más inmediata de empezar a recomponer esta trama del lazo social es buscar a través de las instituciones gubernamentales nacionales, provinciales y municipales, públicas y privadas (ONGs) programas que incluyan la capacitación de las personas desocupadas, los jóvenes que quedaron fuera del sistema, los adultos mayores como para generar vínculos grupales en los cuales se sientan amparados y reinsertados en la comunidad.
¿Cuáles serían las formas en que deberían implementarse estas medidas para recuperar las potencialidades de estas distintas franjas etáreas?
  1. Capacitar operadores zonales que multipliquen las experiencias de aprendizaje laboral, según las necesidades y prioridades de cada comunidad.
  2. Estos operadores trabajarían de manera modular en el tiempo con los actores sociales hacia quienes esté dirigido el entrenamiento.
  3. Las instituciones públicas deberían realizar convenios con las ONGs e instituciones educativas de todos los niveles para trabajar a corto plazo con los ciudadanos, de manera de poder subvencionar con efectividad la reincorporación de ellos a un orden social, sacándolos de la marginalidad, ofreciéndoles las mínimas condiciones laborales dignas y colaborando de esta forma con el aumento de la valoración y autoestima subjetiva.
  4. Las estrategias y metodologías a seguir serían determinadas por los especialistas en cada rubro de reaprendizaje, según las características de los contenidos a transmitir: talleres, jornadas, conferencias, seminarios, con la colaboración de la prensa local y nacional.
Es pretención de este artículo, simplemente, colaborar con una forma de pensar lo social de manera menos disociada, como así también mostrar que todavía hay ciudadanos que confiamos en la sensatez de aquellos que nos gobiernan.



Licenciada Alicia Pose
UNBA – MN 865

jueves, 7 de abril de 2011

Dos caras de la misma moneda: El Síndrome del Burn out y la desocupación.( Primer Parte)

 Efectos en la subjetividad de los ciudadanos

El Síndrome del Burn Out corresponde al desgaste psíquico producido en los sujetos que realizan tareas en situaciones de extrema exigencia y/o en ámbitos laborales en los cuales las condiciones ambientales no cumplen los requisitos de mínimo bienestar para los trabajadores.
Esta “forma de agotamiento”, niveles de ansiedad, cansancio por el exceso de horas laborales estresantes se da en diferentes grupos de trabajadores
quienes sufren a través de los años pocas satisfacciones con respecto al rol que desempeñan y a la remuneración percibida, siéndoles violentamente solicitados, en general, dentro de instituciones con niveles de jerarquía autoritarios el máximo rendimiento y productividad, sin tener desde lo institucional y lo social un reconocimiento que genere un aumento de su autoestima e incremente placer por el trabajo que realizan.
La vulnerabilidad que se da en los equipos de trabajo, se traduce en trastornos psicológicos tales como depresiones, adicciones, trastornos psicosomáticos, alcoholismo, fobias, accidentes a nivel personal, pero en la dinámica de dichos grupos se generan discusiones, acosos de diferentes tipos, competencias salvajes, explosiones afectivas descontroladas sin que los jefes o coordinadores sepan cómo contener estas reacciones de los miembros del grupo, sufriendo ellos mismos una “devastación mental y física” que les impide pensar y conducir a la gente a su cargo con la autoridad, capacitación y tranquilidad necesarias para contener y conducir un camino laboral productivo.

En la actual situación económico-social, se produce bajo condiciones laborales inestables, reducción de personal, vacaciones obligadas, despidos encubiertos, un acrecentamiento del “burn out”, ya que los trabajadores de cualquier rubro se ven obligados a rendir el doble, a raíz de la desocupación, ya vigente en nuestro país, lo cual genera y recuerda las siniestras condiciones del año 2001. Si sumamos a este escenario social de valores precarios, de deshumanización y de poco respeto por “los derechos humanos del ciudadano” la inseguridad vivida por el aumento de la delincuencia a todos los niveles, nos encontramos con que aparece la otra cara de la moneda: la “violencia social”.
La desocupación, el territorio infértil del “no trabajo”, el hambre, el aumento de las enfermedades tanto físicas como mentales, el desarraigo en las familias son las causas para el aumento de la delincuencia: robos, estafas, impunidad, oportunismo, corrupción, generen en la civilidad un sentimiento de fragmentación de la república y de la democracia que influye en las subjetividades de niños, jóvenes y adultos, que nos hacen pensar si otra vez “no estamos quemando una generación”, condenándola al fracaso, a la desesperanza, a la trasgresión de toda normatividad.

Licenciada Alicia Pose
UNBA – MN 865

miércoles, 30 de marzo de 2011

La empatía puede contribuir al desgaste emocional

El desgaste por  empatía (estrés traumático secundario, traumatización vicaria) es característico de las profesiones en las cuales se ubican en primer plano la función asistencial y el contacto con sujetos que padecen alguna forma de sufrimiento.

Se produce, principalmente, en los profesionales que asisten a personas que han experimentado un trauma o que se encuentran en situaciones difíciles en cuanto a su salud física (por ejemplo, enfermedades crónicas, que producen dolor físico, discapacidad, etc.) su salud emocional o en situación de vulnerabilidad social.

En virtud del vínculo que se genera entre el profesional y la persona que se encuentra asistiendo, se produce un sentimiento de profunda empatía y pena por ese otro que esta sufriendo, acompañado de un fuerte deseo de aliviar el dolor o resolver sus causas.

Ante esta situación el profesional intensifica su labor ansiosamente y multiplica sus esfuerzos por ayudar, como medio de remedar la sensación de impotencia y de que no es suficiente lo que el pueda aportar al padecimiento del otro.

Si bien la empatía es una habilidad básica para establecer relaciones humanas, en tanto capacidad de comprender, ser sensible o experimentar los sentimientos, pensamientos y experiencias de otro puede llevar a una sobreinvolucración con el trabajo sin la posibilidad de dar una resolución al desborde causado en el profesional, por las experiencias sobrecogedoras que otro le ha transmitido

En estas situaciones es necesario procurarse un sistema de prácticas saludables para procesar la propia ansiedad, evitando el aislamiento, armando redes con otros colegas y con otros profesionales que pudieran colaborar con las problemáticas a abordar, encontrando espacios de intercambio en los cuales poder expresarse y encontrar soluciones con otros.

martes, 15 de marzo de 2011

¿Existe una alternativa al estrés?

Cuando un individuo se encuentra en una situación de tensión sostenida desarrolla una respuesta, como modo de adaptarse.

Esta respuesta puede ser un cambio de actitud negativo, en tanto que produce un malestar que se manifiesta a través de síntomas de estrés (por ejemplo,  el síndrome de Burn Out) o por el contrario, ante la misma situación puede lograr emplear estrategias activas para resolver el problema  y utilizar esta situación como una forma de crecimiento.

La posibilidad de encontrar una salida que no produzca tanto malestar depende de la capacidad de resiliencia.
Resiliencia es  “La capacidad humana para enfrentar, sobreponerse y ser fortalecido o transformado por experiencias adversas”

Es decir, existen factores que ayudan a las personas a enfrentarse a situaciones difíciles sin enfermarse. Estos factores son denominados “pilares de la resiliencia”. Estos son:
Creatividad: es la capacidad de crear las condiciones necesarias para que se puedan realizar las cosas que queremos
Introspección: es la capacidad de preguntarse a si mismo y darse una respuesta honesta
Capacidad de relacionarse: implica armar lazos con el entorno humano logrando equilibrar la propia necesidad de afecto con la actitud de brindarse a otros
Independencia: Implica fijar límites entre uno mismo y el medio sin caer por ello, en el aislamiento
Actuar con iniciativa: implica poder ponerse a prueba, en tareas cada vez más exigentes, aunque respetando los propios límites.
Una autoestima consistente: implica la capacidad del yo para sostener un autoconcepto adecuado, acorde a la realidad, que le permite utilizar las fuentes de apoyo

Esta capacidad no es algo que se tiene o no, sino que se puede desarrollar y a demás, cambia con el tiempo. Una persona puede tener un comportamiento asertivo en un momento de su vida y tener dificultades en otro momento.

El medio sociocultural puede ayudar a que las personas logren ser resilientes. Puede proveer una red social de apoyo (familiares, amigos, colegas, etc. ) y espacios donde las personas puedan hablar de lo que están atravesando y encontrar herramientas para afrontarlas, compartiendo experiencias con otros que se encuentran en situaciones similares y que lidian diariamente con un malestar que, aunque su fuente se localice en las condiciones de trabajo y al ritmo acelerado de vida, se  hace extensivo a la vida personal, las relaciones con los demás, al propio cuerpo y a la salud emocional.

miércoles, 9 de marzo de 2011

¿Que es el Burn Out?

El término burn out suele traducirse como “estar quemado” o fundido” en tanto que “bajo el efecto de la tensión (…) los recursos internos acaban por consumirse como si estuvieron bajo la acción de las llamas, dejando tan solo un inmenso vació interior”
Se trata de un estado de cansancio emocional que lleva a la pérdida de la motivación y a que la persona tenga una sensacion de fracaso y de no "estar a la altura", de ser inadecuada.

Este síndrome es característico de los trabajos que implican  brindar servicios directos y de gran relevancia para el usuario :médicos, docentes, asistentes sociales, operadores telefónicos, atención al cliente, vendedores,cajeros etc.
En este tipo de trabajos el individuo interactúa con los clientes en forma directa teniendo que amoldarse por un lado a una forma de trabajar específica de la organización ( politicas relacionadas a sus productos y sevicios, a la forma en que se debe atender a los clientes etc.) y al mismo tiempo, a las demandas del cliente.

El sindrome de Burn Out se manifiesta de tres maneras:

El agotamiento emocional : Implica la falta de recursos emocionales y a la sensación de no poder ofrecer nada a la otra persona.

El desarrollo de actitudes negativas e insensibles hacia los destinatarios de las prestaciones que realiza el individuo en su trabajo.(usuarios, clientes, etc.)

La sensación de que no se pueden obtener logros, ni llegar a cierta realización personal a partir del trabajo, lo cual deviene en sentimientos de fracaso y un concepto negativo de si mismo.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Taller de Estrés Laboral



El Objetivo del Taller es abrir un espacio de diálogo acerca de la influencia del Burn Out (“quemado por estrés laboral”) en la singularidad de cada participante del taller a través de la reflexión y el intercambio de experiencias

Dirigido a:

Personas que se encuentran en situaciones laborales capaces de generarles malestar y afectar su vida personal a nivel físico y psíquico, provocando:

  • Dificultades en la alimentación
  • Dificultades en el sueño
  • Acidez frecuente
  • Dolores de cabeza recurrentes
  • Sensación de fatiga
  • Irritabilidad y mal humor
  • Sensación de que todo sale mal
  • Falta de motivación
  • Dificultades para concentrarse
  • etc.

 

Modalidad de trabajo:

Frecuencia: Dos encuentros mensuales.
Modalidad: Grupal.
Duración de cada encuentro: Una hora y media.

 

Abierta la Inscripción.

Actividad arancelada. Vacantes limitadas.

 

Informes:

Teléfono: 4773 8336 / 4777 4056

                4382 0679/ 4774 1540

E-mail:tallerdeestreslaboral@gmail.com

Blog:http://tallerdeestreslaboral.blogspot.com